Abierto el plazo hasta el 30 de septiembre para participar en este nuevo concurso, apoyado por CaixaBank, que busca nuevas voces narrativas en torno a la memoria, la identidad y el patrimonio inmaterial de la mesa
La Real Academia de Gastronomía ha dado el banderazo de salida a su primera edición del Certamen de Relato Corto Gastronómico, una iniciativa pionera que aspira a consolidarse en el tiempo como un referente nacional. Con el respaldo institucional y económico de CaixaBank, el concurso pretende incentivar la producción literaria que tenga como eje vertebrador la gastronomía, reafirmándola no solo como un acto de alimentación, sino como una de las manifestaciones culturales e identitarias más profundas de la sociedad contemporánea.

La presentación oficial de esta convocatoria tuvo lugar en el marco de la Feria del Libro de Madrid, donde Luis Suárez de Lezo, presidente de la institución académica, destacó la voluntad de descubrir «nuevas miradas y formas de narrar lo culinario». El mandatario subrayó el deseo de encontrar textos que exploren el producto, el paisaje gastronómico, la hospitalidad y las emociones ligadas a la cocina, siguiendo la estela de autores históricos que supieron dignificar el acto de comer a través de la palabra, como Emilia Pardo Bazán, Julio Camba, Carmen de Burgos o Néstor Luján.
Dotación económica y calendario del certamen
El concurso establece un primer galardón dotado con 5.000 euros, además de la publicación de la obra ganadora en una futura antología institucional. El segundo premio estará dotado con 1.000 euros, y el jurado tendrá la facultad de otorgar hasta dos accésits honoríficos sin cuantía económica, pero con diploma acreditativo. El periodo de recepción de originales está abierto desde el pasado 16 de junio y se extenderá hasta el 30 de septiembre de 2026. La deliberación final y la ceremonia de entrega de los reconocimientos están programadas para diciembre de este año en el espacio All in One de CaixaBank, situado en la Plaza de Colón de Madrid.
Requisitos y bases de participación
Según las bases oficiales, el certamen está dirigido a cualquier persona mayor de edad, sin restricción de nacionalidad. Cada autor podrá presentar un máximo de dos relatos, siempre que sean obras originales, inéditas y no premiadas previamente en ningún otro ámbito. La extensión de los textos deberá oscilar entre las 3.000 y las 7.000 palabras, pudiendo estar redactados en cualquiera de las lenguas cooficiales de España, aunque en tal caso será obligatorio adjuntar una traducción al castellano realizada por el propio creador.
Un aspecto destacado de la normativa es la prohibición expresa de aceptar relatos generados de forma sustancial mediante herramientas de inteligencia artificial, reafirmando el compromiso del certamen con la creación intelectual humana y la autenticidad literaria. El envío se realizará de manera telemática a través de un correo electrónico, garantizando el anonimato mediante la presentación de dos archivos independientes: uno con la obra (identificada solo por título o seudónimo) y otro con la «plica» que contiene los datos personales y la declaración responsable del autor.

Criterios de valoración y composición del jurado
El fallo será resuelto por un tribunal de siete miembros, integrado por cuatro académicos de número (incluidos el presidente y el secretario general de la RAG), un representante designado por CaixaBank y dos escritores de reconocido prestigio vinculados al ámbito gastronómico.
La evaluación priorizará la calidad narrativa, la originalidad del enfoque y, muy especialmente, la capacidad del texto para evidenciar cómo la gastronomía actúa como un puente intergeneracional y territorial. Se premiará aquella prosa que logre transmitir la hondura emocional de la mesa compartida, la migración, la tradición familiar o la cohesión comunitaria, consolidando así el valor de la cocina como un patrimonio inmaterial que merece ser contado, preservado y celebrado.

























