Por María José Cavadas
Fundador y CEO de Guerrero & Asociados, Abogados, Javier Guerrero ha creado un modo disruptivo de entender la justicia. Utiliza los resortes de la comunicación para que las personas conozcan sus derechos y puedan utilizarlos en cualquier proceso.
Javier Guerrero, destaca por dos cosas: la estatura (1,92 cm) y la indumentaria. Al menos, a primera vista.
-¿Cuántos chalecos tiene? ¿Cuántas pajaritas?
-Mas de los que debería. Tengo treinta trajes con sus correspondientes chalecos, pajaritas, corbatas y pañuelos a juego.

-Eso no cabe en un armario.
Todo se te me ha quedado pequeño porque creo que ya no quepo en lo ordinario. Necesito seis grandes armarios, no de madera ni de hierro, sino de destino. Creo además que siempre son necesarios seis armarios; uno para la ropa que aún no existe, la que vestirás cuando te conviertas en tu mejor versión; otro para los proyectos que laten en silencio, esperando el momento de volverse inevitables; un tercero para los sueños que te daban miedo decir en voz alta; el cuarto, para las versiones de ti que ya superaste, como trofeos de guerra; el quinto, para todo lo que aún no sabes que eres capaz de lograr; el sexto no es para guardar nada. Es para recordar que ya no viniste a almacenar vida, sino a desbordarla.
-O sea que el famoso baúl de la Piquer es un chiste.
-Soy como la Piquer, pero sin lentejuelas.
-Mentira y gorda porque yo le he visto americanas de vestir y chalecos “brilli brilli”.
Vestir para influir.
-Así arranca la entrevista con este abogado catalán con casi un cuarto de siglo tratando de llevar a cabo la utopía de “democratizar la justicia”, para lo cual utiliza herramientas que suponen una completa disrupción en ese mundo. Incomprensible para muchos y temido por la mayoría.
-Utilizo la ropa como un uniforme y el color es un código que se adapta a la situación que tengo delante y de la que quiero conseguir una reacción.
La ropa no es tela: es armadura, lenguaje, estrategia. Cada prenda que elijo es un movimiento calculado en el tablero del mundo. El color no es estética, es poder. Es un código secreto que hablas sin palabras. Mientras otros se visten para encajar, yo me visto para influir.
-En su particular semiótica del color cuando viste camisa roja pretende impactar. Hasta provocar temor. Para la negociación o tratar con “quien me cae bien” usa colores claros y apaciguadores o aparece monocromático.
Tengo que decir que para la entrevista ha aparecido como una estrella del rock. Barba arreglada de canalla. Camiseta muy disruptiva con un Einstein tatuado que sonríe, chaqueta de sastrería, tejanos ajustados, gafas mostaza y zapatos con cierto toque “country” que hacen ruido al andar.

Su presencia y el proyecto profesional es tan inusual en el panorama nacional que hay que buscar referentes en el cine.
-Todo esto arranca en 2005 cuando leo a Michael Connelly y quedo enamorado de su personaje Mickey Haller. Un abogado que se mueve en un Lincoln que ha convertido en la oficina donde resuelve los casos. Mickey Haller no era solo un abogado. Era movimiento. Era ingenio. Era libertad sobre ruedas. Convirtió un Lincoln Town Car en su cuartel general y transformó el caos de la calle en su oficina. Cada trayecto en una jugada maestra.
El personaje ha sido plasmado como El abogado del Lincoln en una serie de Netflix.
-Durante mucho tiempo Guerrero convirtió los trayectos en taxi ( sector al que ahora defiende) en un despacho ambulante donde no sólo preparaba juicios, sino que atendía a clientes telefónicamente, llamaba al Juzgado y alcanzaba acuerdos.
-Me identifico también con Saul Goodman (personaje de Breaking Bad y Better Call Saul) un buscavidas, talentoso y de éxito, pero de apariencia sórdida. Saul Goodman no es el héroe limpio. Es el que sobrevive cuando las reglas dejan de servir. Nacido en las sombras de Breaking Bad y elevado a leyenda en Better Call Saul, es un buscavidas con mente afilada y alma indomable. Trajes chillones, sonrisa dudosa, métodos cuestionables y sin embargo, siempre un paso por delante. Siempre encontrando la grieta en el sistema y siempre convirtiendo el caos en oportunidad.
-Se ve entre la figura de Haller, de fuerte compromiso ético, y donde cada día se pregunta si un cliente es inocente, y la del héroe cuestionable Saul Goodman
-Creo que soy mezcla de ambos. Quiero pensar que tengo la imagen corporativa del abogado del Lincoln, donde siento la necesidad de defender los derechos y la inocencia de cada persona que pisa mi despacho, pero también intento aprovecharme de las lagunas del sistema. Me dejo la piel en cada caso como si fuera el primero y quizás el último de mi carrera como Saul Goodman, pero sin su imagen sórdida.

-Le soy sincera. No me parece un abogado. Parafraseando al expresidente Rajoy, no me parece muy abogado ni mucho abogado.
-¿Qué apariencia debe tener un abogado ? En el ideario colectivo la imagen es que debe aparentar ser serio, sobrio, envejecido, incluso anodino y gris, y sobre todo que parezca sabio, casi invisible. Alguien que no destaque, pero que imponga. Alguien que proyecte sabiduría a través de la austeridad y sin embargo, cómo decía la canción de Joaquin Sabina, hago lo contrario.
-¿Por qué?
-No es incompatible ser una eminencia en Derecho y ser un profesional que llame la atención .Que sea no sólo disruptivo por su mensaje sino también por su apariencia y manera de actuar. Quiero ser un divulgador jurídico y democratizar la justicia, acercarla a la gente y aunque parezca que me alejo por estar permanente en los medios de comunicación, todo obedece a un plan de estrategia empresarial muy bien medido. Una presencia que sacude miradas, rompe esquemas y altera inercias… no es contradicción es evolución. El conocimiento no pierde valor por brillar lo pierde cuando se esconde.
Ser disruptivo no es un capricho estético, es una herramienta de poder. Mi apariencia no distrae el mensaje sino que lo amplifica, lo hace visible y lo vuelve imposible de ignorar.
Convertir la justicia en algo que la gente pueda entender, usa y reclamar. Un puente entre el conocimiento y la calle. Entre la norma y la vida real. Entre el poder y quienes nunca supieron que podían ejercerlo.
Presentador y productor de televisión
-No sé, se me hace raro. Le veo en los medios y en redes en saraos nocturnos, entregas de premios. Lo mismo son cosas mías.
-El trabajo del abogado no solo es defender y garantizar los derechos y dar visibilidad de quienes no tienen voz en los tribunales, por eso soy presentador, director y productor de dos programas de televisión “La ley está de moda” en Madrid y “En tela de juicio” en Barcelona; son altavoces para aquellos que no tienen voz y un medio para que los ciudadanos conozcan no sólo sus derechos sino la manera de aplicarlos.

Por otra parte, admiro el activismo de personas como Cristina del Valle y Cristina Medina que ponen sus prestigio y fama para proporcionar voz a colectivos que no la tienen.
El activismo no sólo debe circunscribirse a un activismo procesal en los Juzgados sino también en los medios sociales y de comunicación; debe existir una responsabilidad de aquellos que tenemos más posibilidades mediáticas y visibilidad para ayudar a quienes más lo necesitan. Si todo el mundo que puede, lo hiciera, el mundo iría mejor.
-En esta trayectoria su firma jurídica Guerrero & Asociados, Abogados ha recibido en menos de un año por cuarta vez un galardón que reconoce su talento empresarial, en este caso el Premio Nacional de la Excelencia Empresarial y Profesional Prenamo 2026.
-Como digo siempre, este Premio es el reconocimiento del equipo del trabajo bien hecho por ayudar a los demás. Creo en el karma, en las sinergias y que, si eres catalizador de energías, lo bueno volverá a ti.
-Este esfuerzo por darse a conocer, ese “ruido” que está generando en el sector tiene un peaje.
-El peaje es el tiempo. No soy omnipresente. Si estoy en un sitio no puedo estar en otro. He perdido ciertas personas que consideraba amigos y cierta conexión con mi familia. La incomprensión también es algo que está muy presente en mi vida dado que no todo el mundo entiende la magnitud de mi trabajo, pero no ha de entenderlo, sólo disfrutar los frutos del esfuerzo.

-Se ha empeñado en que la gente sepa sus derechos.
-En realidad, trato de quitarles la venda de los ojos. Soy como el personaje del Morfeo de Matrix que daba a elegir a Neo la pastilla de la verdad o seguir en la inopia, ( la famosa pastilla roja o azul ) .En mi caso se equipara a si quieren saber las cosas de actualidad legal y social o no. Y si quieren, les doy las herramientas. La mayoría gratis. Consejos, enseñanzas a través de los medios en los que participo.
-Dígame la diferencia entre Ley, Justicia y Derecho.
-Ley es la norma escrita por la que se rige un pueblo, el Derecho es el compendio de leyes y la Justicia, como decía Aristóteles, es dar a cada uno lo que le corresponde. Aquí es más complicado porque lo que para ti es justo, para mi puede no serlo. Al final es buscar el equilibrio entre todas las cosas.
-Lo más complicado es la Justicia?
-Hasta el siglo XVI, en concreto el año 1543, la diosa Temis ( la famosa figura de la balanza y la espada hacia abajo) no llevaba venda en los ojos. Actualmente, y no es una afirmación simbólica, la justicia es desigual .
Javier Guerrero está sorprendido por las paradojas del sistema. Por ejemplo, que el reponedor de Mercadona vote lo mismo que Juan Roig, presidente de la empresa, cuando los representantes en el Congreso legislarán de manera distinta a los intereses de uno y otro. Sin embargo ambos votantes consideran que tienen los mismos beneficios votando al mismo partido, cuando normalmente no es así.
La gata de Lagerfel
-También sorprende que ponga como ejemplo a la gata de Lagerfel.
-Es un truco financiero que la gente desconoce y que, sin embargo, lo puede aplicar para no pagar a Hacienda.
El legendario diseñador, entregó la mitad de su herencia a su gata birmana. Para ello creó un fideicomiso que gestionaba doscientos millones de euros y un cuidador. Una fórmula para evitar el pago de impuestos gravosos.
Hoy la gata Choupette viaja en jet privado y duerme en un lecho de diamantes.
-¿Por qué le cuenta esto a un señor de Móstoles que no comprará un Chanel en su vida?
-Porque el señor de Móstoles puede hacer los mismo. Nombrar un fideocomiso para su tortuga y se evita pagar a Hacienda. Es decir, es explicar que se pueden aplicar las mismas fórmulas jurídicas en muchos casos aún teniendo distinta capacidad económica.
-¿Y el caso de la abuela que lleva a la niña a la tele?
-Se trataba de una abuela que llevó a la nieta a televisión sin el consentimiento de la madre que estaba en el programa Supervivientes.
-Qué tiene que ver con las abuelas de mi barrio?
-Ese es un caso mediático, pero por extensión se puede aplicar a personas de a pie. Por ejemplo, a diario se suben fotos de menores a las redes sociales y esto atenta a sus derechos, la confrontación entre derecho al honor y la intimidad frente al derecho a la información, igual que en caso mediático.
-A estas alturas de la entrevista me va pareciendo mas abogado y mucho abogado.
Además, le doy la razón en parafrasear a Edison cuando dice que el éxito es 1% inspiración y 99% transpiración.
-Yo debería ir en chándal todo el día por lo mucho que sudo. El éxito depende de la perseverancia, la constancia y estar en el momento adecuado en el momento adecuado. Al final no triunfa el que brilla un día, sino que triunfa el que suda todos.
La famosa frase de “qué suerte tienes” es una utopía; La suerte no es solo azar, se genera principalmente mediante la confluencia de la preparación personal y la oportunidad. Se crea cultivando una actitud proactiva, trabajando arduamente, desarrollando habilidades de observación para detectar oportunidades y manteniendo una red de relaciones sólidas, lo que aumenta la probabilidad de que ocurran eventos positivos
-También ha encontrado inspiración en un insecto: el abejorro.
-Nos representa estupendamente. Es rechoncho y con alas pequeñas y según las leyes de la física no debería volar. Pero, como no es consciente de ello y nadie se lo ha dicho, se atreve a hacerlo y de hecho vuela.

Botiquín jurídico
-Dígame cosas básicas para mi botiquín jurídico.
-Un boquitín jurídico, entendido como un kit de supervivencia en un mundo donde el desconocimiento cuesta caro, debería tener:
- Tener un buen seguro ( vehículo, hogar, accidentes, viajes…). No escatimar en ello. Hay contingencias que no podemos evitar y por ello siempre hay que estar bien cubierto.
- Contar con un abogado al que respetes, quieras como amigo y no como enemigo
- No firmes nada sin leer y sin que te entreguen una copia, la clave es siempre tener prueba de todo, ya que si no lo puedes probar no existe.
- Nunca menosprecies una pequeña batalla. Por ejemplo, el demandante de Globo que denunció a la empresa por ser falso autónomo y luego le reconocieron la relación laboral. Quién peleó contra Ryanair hasta el Tribunal Supremo por el pago de los 50 euros de la maleta y ganó. Es una lucha de David contra Goliat en la que se avanza como individuo y como sociedad a través de la jurisprudencia generada.
Para tener todo lo anterior, hay que tener mentalidad jurídica; desconfiar sanamente, preguntar siempre y entender que la ley está para usarla, no para temerla, ya que el conocimiento legal no es lujo es protección.
-¿Se siente Superman como aparece en el comic que le representa?
-No me siento invencible. Incluso frágil por lo expuesto que estoy, pero esa fragilidad me da fortaleza porque es un recordatorio constante de lo que está en juego. Sé de dónde vengo, lo que me ha costado todo y me dejo la piel para poder seguir creciendo sin perder lo conseguido.
Me dejo la piel no por ego, ni por demostrar, sino por avanzar sin perder la esencia, por subir sin olvidar el suelo que pisaste. Más poderoso que ser invencible es ser consciente de que puedes caer y aun así, elegir levantarte cada día. Eso no es fragilidad eso es carácter.
-Se mueve entre Madrid y Barcelona. Cada una se preguntará, ¿Qué tiene la otra que no tenga yo?.
-Madrid, tiene la cercanía en los medios de comunicación, la accesibilidad personal y el coste de vida es inferior a Barcelona.
Barcelona, la multiculturalidad, el rigor en el trabajo y la competitividad empresarial.
-Dios no lo quiera, pero si lo necesito, me da presupuesto.
-Depende del caso y del contexto. Hay temas donde no cobramos la visita. Siempre hay que elegir cuándo monetizar y cuándo impactar. Cuando facturar y cuándo sembrar porque el verdadero valor no está solo en lo que cobras hoy sino en lo que construyes a largo plazo.
Hay decisiones que no se reflejan en una factura, pero cambian todo lo demás.
-Unas veces lleva gafas y otras no, es atrezzo .
-Las necesito, pero también las utilizo para impostar situaciones y poder subrayar la comunicación.
-Póngaselas, le sientan bien.

María José Cavadas es periodista
Doctora en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid.
Formadora en Habilidades de Comunicación y Liderazgo.
Miembro de la Federación de Asociaciones de Periodistas de Turismo (Fijet)


























