El huevo combina calidad nutricional, accesibilidad y versatilidad, facilitando hábitos alimentarios saludables
El Instituto de Estudios del Huevo divulga desde hace 30 años información científica contrastada sobre nutrición, seguridad alimentaria, sostenibilidad y bienestar animal
Estudios recientes de organismos nacionales e internacionales apuntan a que su consumo habitual podría asociarse con beneficios en salud cerebral y función cognitiva, en el marco de un patrón dietético saludable
En un contexto en el que la alimentación ocupa un lugar central en la preocupación por la salud, el huevo consolida su presencia en los hogares españoles, con una evolución positiva en su consumo en los últimos años.
Con motivo del Día Nacional de la Nutrición (28 de mayo), el Instituto de Estudios del Huevo (IEH) destaca el papel de este alimento para mejorar la calidad de la dieta, en línea con la evidencia científica más reciente y en un contexto en el que importa no solo lo que comemos,
En este sentido, las nuevas Guías Alimentarias de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) de 2025/26 dan una clave: lo importante no son los alimentos aislados, sino el patrón dietético global. En este marco, el huevo se integra como una opción válida dentro de una alimentación equilibrada, variada y sostenible.

Un alimento completo con impacto en la salud
Desde el punto de vista nutricional, el huevo es un alimento muy completo, que aporta proteínas de alta calidad, además de vitaminas y minerales esenciales como vitamina D, B12, A, folatos, hierro, zinc y selenio.
Organismos internacionales como la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) destacan que los alimentos de origen animal aportan nutrientes esenciales en formas altamente biodisponibles, como proteínas de alta calidad o vitamina B12, lo que facilita su aprovechamiento por el organismo y contribuye a cubrir las necesidades nutricionales a lo largo de toda la vida.
También destacan compuestos de especial interés para nuestro organismo presentes en el huevo, como la colina, fundamental para el funcionamiento del sistema nervioso, o los carotenoides luteína y zeaxantina, que se acumulan en el tejido cerebral y están relacionados con el rendimiento cognitivo y la protección frente al estrés oxidativo.
La evidencia científica reciente apunta también al posible papel en la salud cerebral de los componentes del huevo. Un estudio publicado en el Journal of Nutrition, desarrollado por investigadores de la Universidad de Loma Linda (EE. UU.) concluye que el consumo habitual de huevo, en torno a cinco o más a la semana, se asocia con hasta un 27 % menos de riesgo de desarrollar enfermedad de Alzheimer en personas mayores, dentro de un patrón dietético saludable.
Esta relación se vincula al contenido en nutrientes clave del huevo, como la colina, precursora de la acetilcolina, implicada en la memoria, así como a otros compuestos bioactivos que favorecen la función neuronal y la comunicación entre células cerebrales.
Su versatilidad en la cocina, junto con su facilidad de preparación y su coste asequible, hacen del huevo un alimento especialmente útil para integrarse en el día a día, tanto en comidas rápidas como en elaboraciones más complejas. Y que facilita la adherencia a patrones de alimentación saludables, clave también para mantener beneficios a largo plazo como los observados en salud y función cognitiva.
El Instituto destaca además que el huevo puede desempeñar un papel relevante en todas las etapas de la vida: contribuye a cubrir las elevadas necesidades nutricionales en niños y adolescentes, aporta proteína de calidad en personas activas y resulta especialmente adecuado en personas mayores, una etapa en la que la salud cognitiva adquiere especial importancia.
«La investigación en epidemiología nutricional nos muestra cada vez con más claridad que el impacto de los alimentos en la salud no puede valorarse de forma aislada, sino a través del patrón dietético global. En ese marco, el huevo ocupa un lugar destacado ya que es un alimento de alto valor nutricional que contribuye de forma esencial a cubrir los requerimientos de numerosos nutrientes. Además, la ciencia ha demostrado, de manera consistente en los últimos años, que no tiene efectos negativos sobre la salud cardiovascular en población sana. Por tanto, incluir el huevo en el contexto de una dieta equilibrada no solo es seguro, sino recomendable», señala Laura Bermejo López, doctora en Nutrición y profesora e investigadora en epidemiología nutricional de la Universidad Complutense de Madrid.

“Los estudios poblacionales más recientes apuntan a una asociación entre el consumo habitual de huevo y un menor riesgo de deterioro cognitivo. Estos resultados deben interpretarse dentro de un estilo de vida saludable, pero refuerzan el papel de la alimentación como factor modificable en la salud a largo plazo”, añade Raúl Zamora Ros, Investigador en Epidemiológía Nutricional en la Unidad de Nutrición y Cáncer en el ICO (Instituto Catalan de Oncología)-IDIBELL.
Alimentación sana, sostenible y basada en la evidencia científica
Las Guías SENC dan un mensaje clave: el consumo de huevo en personas sanas no se asocia a un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular cuando forma parte de una dieta equilibrada. Promueven un modelo de alimentación sostenible, basado en alimentos accesibles y con un uso eficiente de los recursos. En este modelo el huevo encaja por su equilibrio entre valor nutricional, versatilidad y disponibilidad, así como por los estándares de producción europeos en materia de seguridad alimentaria, bienestar animal y sostenibilidad.
El Instituto de Estudios del Huevo (IEH) mantiene desde su creación una comunicación basada en evidencia científica reciente. Y por ello destaca su alta calidad nutricional y las recomendaciones de consumo actualizadas. El reto es que los consumidores y profesionales conozcan y aprovechen todo el potencial de este alimento a partir de información rigurosa y útil.
Sobre el Instituto de Estudios del Huevo
El Instituto de Estudios del Huevo (IEH) es una asociación sin ánimo de lucro fundada el 12 de junio de 1996, cuyo objetivo principal es fomentar la investigación en torno al huevo en España, así como divulgar su valor nutricional, su papel en la salud y su adecuado manejo como alimento. Está inscrito en el Registro Nacional de Asociaciones del Ministerio del Interior con el nº 161.300 y su presidente actual es D. Pablo Catalá Gregori.
A lo largo de 30 años, el IEH se ha consolidado como una fuente rigurosa de información y documentación sobre el huevo, dirigida tanto a consumidores como a profesionales de la alimentación, la salud, la gastronomía y la educación. Su compromiso con la divulgación científica y la educación alimentaria fue reconocido en 2010 con el Premio Alimentos de España, otorgado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, en la categoría de Información al Consumidor.

























