Un desfile de moda, una experiencia gastronómica y música en vivo cierran un mes de la exposición “Se está haciendo tarde”
Por María José Cavadas
“Ojo, no te pierdas este momento. Que no vuelve”. Es el mensaje que encierra “Se está haciendo tarde”, exposición del murciano Álvaro Peña, que agota sus últimos días en el madrileño Casa de Vacas.
Momentos de felicidad. Instantes que duran un parpadeo, pero que se quedan impresos para siempre. El vaivén del columpio en casa de los abuelos, el placer de tocar un instrumento musical, tu madre enjabonándote y las pompas de jabón flotando, la bañera antigua . “Ahora tenemos platos de ducha”, lamenta.
Álvaro relata estos instantes cuadro a cuadro, lienzos llenos de color que transmiten la intensidad del momento. Expresionismo, califican los expertos a su estilo vibrante, heredero natural de su etapa como dibujante de cómic.
Crítica social
“Se está haciendo tarde” es una crítica social a la realidad que vivimos. A la prisa, la inmediatez. ”Que si algo no ocurre rápidamente, pasamos a otra cosa”. A otra pantalla, que se dice ahora. Con este planteamiento Peña construye un relato completo de este tiempo líquido con el que ha llenado Casa de Vacas, un espacio en pleno corazón del Parque de El Retiro, donde ha permanecido en el último mes.
Arrancó con la Feria del Libro. “La exposición encajaba muy bien con lo que se estaba celebrando en el parque”. “Algunos de los cuadros de Álvaro podrían ser ilustraciones de un libro” asegura Lola Chamero, directora de Casa de Vacas.
Cientos de madrileños han disfrutado de los lienzos de Peña. Seguro que se han llevado una sonrisa, quizás una reflexión, pero el artista regresa a Murcia con “un montón de experiencias inolvidables”. Momentos “maravillosos” que sumar a los vividos en Estocolmo o Shanghai, donde también ha viajado la muestra. “En Shanghái todo eran selfies, venía gente de pelo azul”. Imagino a un tropel de estudiantes de Bellas Artes curtidas en el manga.
“Se está haciendo tarde” abandona el parque de El Retiro, pulmón histórico de la capital, finca de descanso de reyes, con una fiesta sorprendente para quienes sólo esperaban ver lo que se supone hay que ver en una exposición. Sin embargo, en esta mañana calurosa, los cuadros de Peña han adquirido “mas vida” con un desfile de moda de los diseñadores Liss Vidal y Franz Auza, cuyas propuestas se inspiran directamente en la paleta de colores del artista murciano.
Tarta y camisetas
El propio pintor se ha estrenado como diseñador con camisetas salpicadas de sus colores icónicos. Sandra Cooper ha puesto la banda sonora al desfile y el chef Miguel Ángel Matos ha ideado una tarta de queso expresamente inspirada en los motivos de la exposición.
Álvaro Peña, el joven murciano que tuvo que estudiar una carrera universitaria para “dar gusto” a sus padres, que le rogaban que hiciera algo “serio y formal,” alcanza la madurez artística, “expresando mis experiencias y haciendo una llamada de atención para no perderse lo bueno y fugaz que nos ocurre”.

Ha sido un “niño bueno” que estudió Ciencias Políticas, un título académico que le daba patente de “serio y formal”, aunque para una familia de médicos lo de politólogo no debió sonar ni muy serio ni muy formal, al tiempo que ha seguido su rumbo interior. “Me gustaba la música y pintar”. Finalmente optó por lo último. No se equivocó.

De todas formas, ya tuvo algún dato de que su arte estaba en el pincel. “A los 14 años (ahora tiene 58) ganaba diez mil pesetas por cómic” . Una pasta para un adolescente de entonces.

María José Cavadas es periodista
Doctora en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid.
Formadora en Habilidades de Comunicación y Liderazgo.
Miembro de la Federación de Asociaciones de Periodistas de Turismo (Fijet)




















