Una treintena de comensales disfrutó de un magistral diálogo culinario entre los tesoros del Mar Menor y grandes referencias internacionales de Champagne, Santorini y Piamonte, en la cita mensual que define el futuro de la excelencia gastronómica murciana
La asociación cultural Sociedad Gastronómica Club Murcia Gourmet continuó este pasado lunes su exigente itinerario por los mejores fogones de la Región de Murcia con una parada de alto nivel en el restaurante Miramar, ubicado en el emblemático enclave de La Ribera. El encuentro, que reunió a una treintena de comensales, se enmarca en las cenas mensuales que la entidad celebra para evaluar a los diferentes candidatos al prestigioso Premio Mursiya Mezzé, cuyo próximo fallo se conocerá en el año 2027.
La velada, que sirvió para reafirmar el papel del club en la promoción y visibilidad del talento local, contó con la presencia de destacados profesionales del sector. Entre los asistentes destacó el nutricionista Enrique García Munuera, quien participó en la cena como aspirante a ingresar como nuevo miembro en esta prestigiosa sociedad que vela por el patrimonio, la memoria y la proyección de la gastronomía murciana.

El anfitrión, Carlos Méndez, gerente del restaurante Miramar, se mostró honrado por la visita y la oportunidad de formar parte de este riguroso proceso de evaluación: «Ayer recibimos en nuestra casa al @cmurciagourmet y ofrecimos una cena con un menú degustación y maridaje a propósito de nuestra participación en el concurso que organiza el club. Optamos al premio MURSIYA MEZZÉ. Gracias por elegirnos como participantes. Trabajaremos duro para estar a la altura».
Un viaje sensorial entre el terruño murciano y el mundo
El menú degustación con maridaje diseñado por el equipo del Miramar fue una declaración de intenciones. La propuesta apostó por la universalidad del producto local, elevando las joyas del Mar Menor y la huerta de Murcia mediante un diálogo fascinante con algunas de las referencias vinícolas más exclusivas del panorama internacional.
La experiencia gastronómica comenzó con los entrantes, donde la sutileza de una sopa fría de almendra con anguila ahumada del Mar Menor y gel de apio abrió el fuego, maridada con la elegancia burbujeante del espumoso Luis Pérez Viña El Corregidor 2022 (Cádiz). La intensidad del mar tomó el relevo con un tartar de carabinero con su propio jugo, armonizado con la sofisticación del Guillaume Sergent Bossa Nova (Champagne, Francia).
El producto murciano cruzó fronteras en el carpaccio de langostino del Mar Menor con caviar de aceite de oliva y perlas de vuzu, encontrando su pareja perfecta en el mineral Estate Argyros Assyrtiko 2023 de Santorini (Grecia). Cerró esta primera acta un calamar de anzuelo con su tinta y piparras, acompañado por el perfil atlántico del Filipa Pato Nossa Calcáreo Bical 2024 (Bairrada, Portugal).

Para los principales, la brasa protagonizó un salmonete de roca con espinacas y piñones que encontró en el Domaine Hauvette Cornaline Rouge 2018 (Provenza, Francia) a su cómplice ideal. El punto álgido de la cena llegó con una espectacular picaña de Wagyu con patata hojaldrada y pimientos confitados, elevada por la potencia y la elegancia del Paolo Scavino Barolo Monvigliero 2018 (Piamonte, Italia).

El broche de oro fue un postre que rinde homenaje a la trinidad mediterránea: pan, chocolate y aceite, maridado con las notas dulces y vibrantes del Fritz Haag Juffer Sonnenuhr Spätlese 2021 (Mosela, Alemania).
La memoria de un premio que ya es un referente
Esta cena mensual por los diferentes restaurantes de la Región de Murcia no solo es una cata de excelencia, sino un ejercicio de memoria cultural y apoyo al tejido hostelero regional. El Club Murcia Gourmet, que el pasado mes de junio celebró su XX Aniversario con la entrega del XIX Premio Mursiya Mezze al histórico restaurante La Marquesita de Cartagena, continúa así su labor de scouting gastronómico.

Tras el éxito de la pasada edición, que contó con el respaldo institucional y el nombramiento del chef Juan Antonio Pellicer como Socio de Honor, la entidad pone ahora su mirada en 2027. Restaurantes como el Miramar en La Ribera demuestran, edición tras edición, que la gastronomía murciana no solo mantiene su esencia, sino que compite y brilla con luz propia en el más alto panorama internacional.

























