La fiesta nacional china destapa su popular gastronomía
Por María José Cavadas
En el día cinco del mes cinco del calendario lunar 1.405 millones de chinos hacen dos cosas: se embarcan en lo primero que cruce el rio más próximo y cocinan un pastel de judías verdes secas, denominado 青豆派. Hablamos del Festival del Barco del Dragón.

La festividad, inscrita desde 2009 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, abarca a todo el país, aunque cada región se acoge a la advocación de un héroe local. En el territorio comprendido a lo largo del curso alto y medio del río Yangtsé, donde habitan casi 480 millones de personas, un tercio de la población total de China, motor geográfico, industrial y agrícola del interior de la República Popular, donde se encuentran las provincias de Hubei y Hunán, se venera la memoria del poeta romántico Qu Yuan, primer referente literario de poesía china. Según la leyenda, tras el suicidio de Qu en el río Miluo, los aldeanos locales salieron en botes a buscar su cuerpo, pero no lo lograron. Para alejar a los peces y a los malos espíritus, los aldeanos salpicaron el agua con sus remos y tocaron tambores.

Cuando el reloj marca las 00,00 horas del quinto día del quinto mes del año lunar a orillas del Yangtsé, 18,00 hora española, más de una docena de madrileños se concentran alrededor de una mesa para preparar el pastel de judias verdes en homenaje al poeta nacido el año 339 antes de Cristo en Quyi, actual Zigui, provincia de Hube, y fallecido en el 278 en Hunan al no poder soportar la depresión que le produjo la derrota militar del estado que había sido su cuna.
Chinófilos
El Centro Cultural de China en Madrid ha generado una constelación de “chinofilos” a base de desplegar su cultura en dosis homeopáticas. Fáciles de entender y amparadas por el misterio oriental. Si bien la festividad coincidirá con el próximo 19 de junio de nuestro registro gregoriano, el Centro Cultural se ha adelantado a difundir, a través de talleres, algunas de las recetas más señeras de la fiesta nacional.

Victoria Díez, vive en Chamberí, a escasa distancia del Centro Cultural si se compara con las dimensiones siderales del país oriental, pero el calor y el horario exige voluntad para lanzarse a la calle. A las 18,00 hora española Victoria se aplica en construir el pastel de judía verde, cuyo nombre impronunciable se ha dicho más arriba. Junto a su esposo ha participado en otras sesiones culinarias.
-¿Guisa en casa lo que aprende aquí?
-Por supuesto. Hago pastel de calabaza, gambas, ensalada.
La ensalada de pollo “fácil y rica” ya cuenta con una fan: su nieta de siete años.
Joaquín Ibañez, físico, investigador del Centro de Investigaciones Científicas, CSIC, es otro habitual de los talleres.

-Siento mucha curiosidad por la cultura china y la gastronomía es una forma divertida de conocerla.
Tampoco es que le haya salido muy presentable el pastelillo hecho con soja verde, azúcar, mantequilla, leche o nata y un poco de aceite para el molde, pero, bueno, tiene un pase.

Zhang Yu Tian, Margarita para entendernos, dirige la sesión, junto a Ming Qu, coordinadora de los talleres culinarios del Centro Cultural.
Los participantes dan forma a la masa sacando lo mejor de sí mismos. Eduardo Inlladea, reconoce que cocina “dentro de un orden”, lo que interpreto como que no pasa más allá del bocadillo de queso. Sin embargo, ahí está adornando el pastelillo con arándanos deshidratados lo mejor que puede. Inlladea está “regu” en cocina, pero cuenta con la ventaja de que estudió chino.

Los aprendices avanzan en la celebración del Festival del Barco del Dragón divertidos y expectantes.
Parece una actividad de niños.
-No, me reprende Ming. Es una celebración muy familiar.
También me aclara sobre el uso de la soja en la temporada del calor.
-La usamos mucho como bebida de verano porque es muy hidratante y para hacer pasteles.
-Por lo que llego a la conclusión de que viene a ser como nuestra chufa,
Cuando caiga la hoja correspondiente al cinco del cinco del calendario lunar, 1.405 millones de chinos habrán celebrado y recordado en familia a un héroe local remando, orando, mientras comen el famoso青豆派 que tiene tan absortos a los iniciados españoles.

María José Cavadas es periodista
Doctora en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid.
Formadora en Habilidades de Comunicación y Liderazgo.
Miembro de la Federación de Asociaciones de Periodistas de Turismo (Fijet)

























