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Cuando la Huerta se hizo lienzo: Buendía Martínez inmortalizó la esencia murciana en los carteles del 175 aniversario

Por primera vez, dos obras artísticas rinden homenaje simultáneo al desfile mayor y a la celebración infantil con ofrenda floral, consolidando la transmisión generacional como eje de la festividad declarada de Interés Turístico Internacional


 

En la Sala de Catas de Estrella de Levante tuvo lugar, durante la mañana de ayer viernes 13 de marzo de 2026, el acto solemne en el que se desvelaron las dos creaciones pictóricas encargadas para anunciar las Fiestas de Primavera de Murcia. Antonio José Buendía Martínez, académico de la Real Alfonso X el Sabio y reconocido exponente del costumbrismo local, fue el autor seleccionado para plasmar, mediante tintas y acuarelas, la identidad de una celebración que cumplió ciento setenta y cinco años de historia.

LasGastrocronicas.com asistió en la mañana de ayer a la presentación de los carteles para realizar esta amplísima galería fotográfica:

El artista, quien manifestó inicialmente cierta inquietud ante la responsabilidad de suceder a Cristóbal Gabarrón, articuló su propuesta partiendo de testimonios recabados entre su círculo cercano. En la pieza principal, representó a un anciano explicando a un joven el significado de elementos tradicionales —como una carreta tirada por un burro—, simbolizando así el traspaso de saberes entre generaciones. Esta composición, descrita por el propio creador como un «canto a la huerta», reflejó su convicción de que «Murcia es la huerta y la huerta es Murcia».

Como novedad histórica, se presentó por primera vez un cartel específico dedicado al Bando Infantil y a la ofrenda floral a la Virgen de la Fuensanta. En esta segunda obra, Buendía Martínez optó por retratar a dos jóvenes vestidas con el atuendo tradicional de huertanas —refajos, esparteñas y moños de picaporte— danzando con castañuelas, mientras la imagen de la Patrona y el Niño Jesús aparecía en la parte superior. El pintor explicó que esta elección pretendió visibilizar el papel de la mujer en la sociedad contemporánea sin renunciar a las raíces.







Durante la ceremonia, Juan García Serrano, presidente de la Federación de Peñas Huertanas, recordó que lo que comenzó en 1851 como una sencilla mascarada se había transformado en una festividad de proyección internacional. Por su parte, Diego Avilés, concejal de Cultura e Identidad, valoró las obras por su capacidad para fusionar modernidad y tradición, calificándolas de «contemporáneas pero fielmente representativas».

Ambas ilustraciones, caracterizadas por pinceladas sueltas y una paleta vibrante que transmitía energía y optimismo, quedaron disponibles para su posterior firma por parte del autor en la Oficina de Turismo de Murcia, en fechas que se anunciarían posteriormente.

Con este doble homenaje artístico, la ciudad dio un paso más hacia la celebración de sus días grandes: el lunes 6 de abril, con el desfile infantil y la ofrenda floral; y el martes 7, con el tradicional Bando de la Huerta. Mientras tanto, la Virgen de la Fuensanta, ya instalada en la Catedral, se preparaba para iniciar, tras las fiestas, una peregrinación extraordinaria con motivo del centenario de su coronación, cerrando así un ciclo de efemérides que reforzó el vínculo entre patrimonio, memoria y celebración en el corazón de la huerta murciana.









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