Usa manteles, sábanas y cortinas del dueño de la casa como lienzos
«Vivo en una casa que jamás podría comprar, pero la disfruto y por eso la cuido»
«Escuché que en la guerra civil cambiaban pianos de cola por patas de jamón. La historia está plasmada en un antiguo mantel de mesa»
Su jefe había criticado a Jorge Luis Borges por vivir como un burgués. Pero le conoció y se dio cuenta que “vivía como un poeta”. Entonces comprendió
Por María José Cavadas
Bryan Bucheli expone en 22 lienzos cómo es la vida de un ecuatoriano licenciado en Bellas Artes que trabaja en el servicio doméstico de una familia adinerada.
Bryan Bucheli podía ser uno más entre los 4,2 millones de latinos que , según el Real Instituto Elcano, viven en España. Uno de los 400.000 ecuatorianos, contabilizados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), o uno de los 347.000 empleados servicio doméstico registrados en la Seguridad Social. Porque Briyan Bucheli es ecuatoriano, chófer, jardinero, chico de los recados. Y pintor.
Una peripecia personal propia de Netflix le aleja del anonimato de las estadísticas. A través de veintidós lienzos, recogidos en la exposición “Home Sweet Home”, este licenciado en Bellas Artes, cuenta su vida y reflexiona sobre la inmigración. Sin nostalgia, sin resignación. Tampoco con triunfalismo o falso positivismo. “Mi hogar son las maletas que tengo encima del armario y los pensamientos”.

Aquí comienza la historia. Érase un estudiante de Bellas Artes en Ecuador que a los ‘veintipocos’ años recibió la llamada de su hermano, empleado de servicio doméstico en una casa acomodada de Madrid. El joven Bucheli hizo la maleta y pocos días más tarde se sorprendió ante el espejo al contemplarse vestido con el uniforme de chófer (traje azul marino, camisa blanca y corbata azul con dibujos blancos). A ratos cambia de indumentaria para ocuparse del jardín, de la piscina o atiende asuntos personalísimos de su empleador, tales como llevar cartas a algún ministro y cosas por el estilo. Se diría que es un “chico para todo”. “Soy un multiuso”, confirma.
Manteles y sábanas como lienzo
El patrón le ha dejado el garaje para que monte su taller de pintura. Le ha permitido emplear manteles, sábanas y cortinas, guardadas en el desván. como lienzos y le anima a que use la pintura que sirve para sellar la piscina para imprimar. “También las mezclo con materiales nobles como el óleo”
Al recién llegado de Ecuador le extrañaba cuanto estaba viviendo, hasta que supo que su jefe había criticado a Jorge Luis Borges por vivir como un burgués. Pero le conoció y se dio cuenta que “vivía como un poeta”. Entonces comprendió.
-“Vengo de una clase obrera. El día que tuve que llevar a mi jefe al palacio del Pardo me quedé atónito”. “Mi origen es muy humilde, llego aquí y me encuentro en otro ámbito social”. Todo esto le hace reflexionar. Y lo plasma en los veintidós lienzos (sábanas, manteles, materiales que recicla) en la exposición Home Sweet Home, en Casa de Vacas, centro artístico de referencia en el interior del madrileño Parque de El Retiro.

La muestra inicia el recorrido con una declaración”. ¿Cuál es nuestro verdadero hogar?…¿Cuánto tiempo tenemos que vivir en un sito para que para considerarlo nuestro?
Le apunto que este sentido de ‘impermanencia’ es más propio de un monje que de un hombre tan joven, pero Bucheli está empeñado en no tomarse las cosas a la ligera. Por ejemplo, la figura del perro es recurrente en la exposición. ”Representa la fidelidad, el perro guardián que cuida del dueño”. En una antigua sábana ha reproducido un letrero colocado en la puerta de la casa en la que avisa a los visitantes que no deben bajar del coche hasta que no aparezca el dueño o se las verán con perros peligrosos”. El perro cuidador de la hacienda aparece estampado en numerosos lienzos (antiguas sábanas de los propietarios de la casa). Además de simbología, Bucheli que ha estudiado Bellas Artes, cuenta con referencias clásicas como los canes de Carlos III.
Clasicismo combinado con dadaísmo y el arte povera.
“No uso bastidor par resaltar la importancia de la materialidad y la pintura».
El proceso creativo consiste en colocar la tela en un panel, después la somete a un proceso de imprimación, pinta y después “arranco el panel”. De este modo transporta cada cuadro enrollado, “como un equipaje más”.
Optimismo ante lo perecedero
Perros y un sentido pasajero de la vida inspiran gran parte de su iconografía. Y, de pronto surge la crítica.
El mensaje Exmo. Sr. D. Felíx Bolaños, Ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes. Complejo de la Moncloa, 28071 Madrid” pisa un dibujo del Palacio de la Moncloa.
-Y eso?
-Llevé una carta y tuve que esperar a que cinco personas la revisaran. Pensé por qué había que pagar para tanta seguridad”. «La gente llega al palacio y se arraiga aunque no es suyo”.
La cabeza de Bucheli funciona de otra forma. Se dice a sí mismo: vale, estoy en una casa que no es la mía, que jamás podría comprar algo así, sin embargo, aquí estoy, lo disfruto y debo cuidarlo. Este sentido optimista de lo perecedero es lo que desprende su obra.

-“No soy el dueño de la piscina, pero puedo disfrutarla”, reitera
-“Trabajo el formato grande para que el espectador se sumerja, se sienta alegre”. “El arte es un privilegio”.
Emigrante ecuatoriano que sabe de su condición, pero de alguna manera siente que forma parte del lugar donde vive. Uno de los lienzos reproduce los portarretratos familiares del dueño de la casa a los que les ha dado la vuelta. “Nosotros, el servicio, formamos parte de la historia, sólo que estamos en la parte de atrás”.
Proporcionar contexto
Lola Chamero, directora de Casa de Vacas, asegura que la exposición da mucho ánimo a quienes la visitan. “Somos parte de un todo y aquí se refleja muy bien”. “Home sweet home” ha sido un golpe de suerte: se cayó la exposición prevista en el calendario y hubo que sustituirla a toda velocidad. La costumbre de Bucheli de enrollar sus lienzos “a modo de equipaje ” facilitó el montaje.
Chamero dirige Casa de Vacas desde hace un cuarto de siglo. La institución está integrada en un parque histórico, antigua finca real, visita obligada a los paseantes. “Intento que cada muestra tenga un contexto”. “En este momento, tenemos muchos turistas, gente que viene de todas partes y esta exposición habla de la migración”.

Bucheli ha llevado al lienzo historias que ha escuchado a los señores de la casa “Escuché que en la guerra civil cambiaban pianos de cola por patas de jamón”. El relato está plasmado en un antiguo mantel de mesa.
En el afán por contar su vida de emigrante hasta ha reproducido la camisa de su uniforme, un lienzo blanco, donde apenas se aprecia el relieve de las botonaduras. Y el papel más propio de un fantasma que representa el personal de servicio doméstico que arregla las cosas y desaparece. Y la inquietud porque sabe que nada de lo que vive será eterno.
«Mi cometido es proteger la casa. Soy el camarero, pero la disfruto y puedo tomar lo que me apetezca».

María José Cavadas es periodista
Doctora en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid.
Formadora en Habilidades de Comunicación y Liderazgo.
Miembro de la Federación de Asociaciones de Periodistas de Turismo (Fijet)

























